sábado, 22 de enero de 2011

Relatos de una historia de amor

Te miro ya desesperada.


-Abre los ojos-Te pido en suspiro


Son solo tres palabras que se lleva el viento. Tanto por saber en tan oculto silencio. Mi corazón se desespera. Abres tus ojos color miel y me miras con dulzura, me sonríes. No sabes por lo que mi mente pasa, no sabes lo que necesito saber ¿O si lo sabes? Se que me quieres, se que me amas, sabes que te necesito pero aun así... espero con paciencia el momento en que tus labios relaten en palabras cada latido de tu corazón pero... ¿Algún día existirán palabras para expresar lo que sentimos tu y yo? Es una gran duda que se que tu también tienes ¿Por que no las inventamos? Pregunta mi mente esperando la respuesta de mi imaginación, siempre presente en nuestras conversaciones. Esta vez no contesta, no se le ocurre nada. ¿Como crear una palabra que exprese un amor tan grande como el universo mismo? ¿Como crear una palabra que debería estar en nuestro corazón desde la existencia del primer hombre que sintió algo? Suspiro. Tantas preguntas de una respuesta común, pero que aun no hallo, solo se repetir tres palabras que se quedan cortas, una de ellas se repite en ambas frases ''Te quiero'' 'Te amo'' expresan sentimientos de amor... pero de un amor que puede ser representado para un familiar o un amigo. No, yo no busco eso, yo busco expresarte que mi corazón es tuyo pero sin la palabra corazón y sin la palabra tuyo. ¿Como puedo hacerlo? Tal vez no necesitamos palabras, susurra mi alma, acallada y encogida en lo más oscuro de mí ser por el simple hecho de tener miedo a que todo acabe. Solo se que la necesito y así se lo hago saber.


-No se ya como expresarte que te quiero, sin esas palabras. Ya no son necesarias, son tan monótonas... necesito algo nuevo para decirte lo que siento.


Ella se acerca a mi sonriendo, me encanta su sonrisa es muy dulce, espero poder disfrutarla siempre. Sus ojos de color marrón miel reflejan una estrella fugaz que pasa por detrás de mi, pero me da igual, yo no necesito deseos, mi único deseo es ella y ya esta aquí conmigo, nada mas, todo me da igual. Cada instante con ella es tan especial... ¿Y si se acaba? Una voz en mi mente. ¡Cállate! Pide mi corazón enamorado, no me gustaba demasiado rayarme, ella me quería y eso bastaba.


-No necesitas palabras-Susurró ella a mi oído-Solo bésame y abrázame, dame tu calor.


Lo hago. No necesito que me repita dos veces que la bese, es lo que necesito. Pruebo una vez más sus dulces labios que me hacen tener mil sensaciones placenteras. Le rodeo la cintura y la apretó fuertemente contra mi. Ella es mi droga, no necesito más. ¿Y si te enganchas a esa droga y desaparece? Otra pregunta que me hace casi llorar ¿Por que piensas eso? Interroga mi corazón a mi mente. No necesitamos que este siempre con nosotros, con saber que nos quiere y volverá, es suficiente, afirma el interrogador. ¿Y si deja de ser suficiente? ¿Y si te rompes y me lleno de pensamientos de suicidio? somos jóvenes para morir, aclara el interrogado. Abro los ojos, haciendo callar a ambas voces y la acaricio el pelo, es tan perfecta. Suspiro y me dejo llevar por el momento. Besos, caricias, abrazos, palabras nobles de sentimientos puros habladas en susurros. Miradas dulces de ojos de dos chicas que solo quieren amarse. Era un momento tan perfecto. No quería que se acabase. Aquella noche también se la llevo el viento, lo único que no se llevaron fueron esos pensamientos de miedo en mi interior, esa vocecilla que susurra a veces en mi cabeza dudas que contempla mi mente cada día. Ya da igual, solo sigo los latidos de mi corazón. La amo.

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