Sus ojos seguían ahí, abiertos, observando el techo de su habitación, pero les faltaba algo, algo que antes había brillado en ellos, junto a su dulce sonrisa, a sus inteligentes palabras, al amor puro que desprendía su corazón: la chispa de la vida. Estaba inerte, no parpadeaba, porque los muertos no lo hacen. Su sonrisa había desaparecido, y sus labios estaban quietos, serios, en una expresión de tranquilidad y paz que todo el que la hubiese conocido sabía que no era posible, pues ella nunca estaba tranquila, tenía una mente abierta, curiosa, que devoraba lo que oía y leía. Sus brazos estaban quietos, y a su lado, aun agarrada a su cuerpo con la correa, su guitarra. Las cuerdas estaban quietas, demasiado quietas para estar tan cerca de su cuerpo, antiguamente, a esa distancia, habían rebosado música, mientras sus dedos ágiles se movían entre los trastes y la púa raspeaba, arrancándole aquellas melodiosas y energéticas notas, pues era una artista, pero esa guitarra ya no iba a volver a sonar.
Había llegado a aquella situación por el trato que le daba la sociedad, no encajaba del todo ni entre sus mejores amigos, siempre sentía que había algo que fallaba, algo que faltaba y no aparecía, y por eso decidió acabar con todo. Nadie lloró, seguramente, al menos eso es lo que ella pensaba, pero no puede saberlo, lo que si sabía es que nadie podía sufrir las torturas y sufrimientos que había vivido ella a lo largo de su vida, al menos que ella supiese, porque nadie que conocía daba tanto, y recibía insultos, amenazas, golpes y maltratos. Nadie había aguantado tanto tiempo con su bondad y su amor, al menos ella no era consciente de que tal vez sí había alguien más que era así, el caso es que todo aquello, y mucho más que nadie jamás entenderá, le llevó aquello; aunque, tal vez, el verdadero motivo fue que sintió a su alma morir, que perdió las ganas, la necesidad y la motivación, que estaba cansada de sonreír y recibir miradas agresivas. Marcó su final, con pastillas, sin dolor, sin mirar atrás, sin pensar que tal vez esa no era la solución, porque todos la habían hartado, y nadie se había dado cuenta.
Las almas errantes
sábado, 2 de marzo de 2013
domingo, 4 de marzo de 2012
Sueños de carton, esperanzas de papel
Pajaros de papel mache
en un cielo de cristal tintado,
con deseos viejos mal borrados
y lso nuevs recein pintados con spray.
Una vida en una cinta de caset
esperando ser grabada con canciones que pase
escuchando en mi cabeza
en aquellos momentos buenos y malos
Doy tumbos por el mundo,
nadie sabe a donde voy
y es que unicamente
se lo que soy
No se vivir, voy improvisando
sueños de carton
y esperanzas de papel
pegados en un cielo que sera mi futuro.
El viento se lleva las palabras,
los sueños, ilusiones, deseos y esperanzas,
como un vendebal que viene y que va
cambiando nuestras vidas en cuestion de miradas
Hay palabras que cambian sentimientos
y sentimeintos que cambian palabras
solo hay que buscarlas, estan escondidas
bajo las sabanas de la vida.
Doy tumbos por el mundo,
nadie sabe a donde voy
y es que unicamente
se lo que soy
No se vivir, voy improvisando
sueños de carton
y esperanzas de papel
pegados en un cielo que sera mi futuro.
Mi corazón es mi guia y musa
mi cerebro mi acompañante
que me da pequeños consejos
de como alcanzar lo que anhelo
No busco comprension en vuestras miradas
tampoco amistad ni aceptación
me das igual, no importais
solo me importa lo que dicen sus ojos
en un cielo de cristal tintado,
con deseos viejos mal borrados
y lso nuevs recein pintados con spray.
Una vida en una cinta de caset
esperando ser grabada con canciones que pase
escuchando en mi cabeza
en aquellos momentos buenos y malos
Doy tumbos por el mundo,
nadie sabe a donde voy
y es que unicamente
se lo que soy
No se vivir, voy improvisando
sueños de carton
y esperanzas de papel
pegados en un cielo que sera mi futuro.
El viento se lleva las palabras,
los sueños, ilusiones, deseos y esperanzas,
como un vendebal que viene y que va
cambiando nuestras vidas en cuestion de miradas
Hay palabras que cambian sentimientos
y sentimeintos que cambian palabras
solo hay que buscarlas, estan escondidas
bajo las sabanas de la vida.
Doy tumbos por el mundo,
nadie sabe a donde voy
y es que unicamente
se lo que soy
No se vivir, voy improvisando
sueños de carton
y esperanzas de papel
pegados en un cielo que sera mi futuro.
Mi corazón es mi guia y musa
mi cerebro mi acompañante
que me da pequeños consejos
de como alcanzar lo que anhelo
No busco comprension en vuestras miradas
tampoco amistad ni aceptación
me das igual, no importais
solo me importa lo que dicen sus ojos
domingo, 18 de diciembre de 2011
Pesadillas de una historia de verano
¿Y que pasaría si desaparezco?
Oh, vaya, he olvidado mi nombre...
Tirito, abrazando mis piernas, mientras el oleaje me arrastra mar adentro, en aquella pequeña balsa. Mi cuerpo es frágil y menudo, se estremece con cada crujir de la madera, con cada roce del agua al salpicar en el choque.
Todo esta en silencio, exceptuando por el suave sonido de las gaviotas y de la marisma. Abro los ojos, grises cómo el hielo, y miro al cielo. Las nubes negras empiezan a apoderarse de todo, haciendo que se levante un espantoso vendaval, que agita más y más fuerte con sus olas furiosas mi balsa. Vuelvo a acurrucarme, bajo una manta descosida.
¿Servirá esconderme?
¿Por que?
Por mi mente se pasan las finas y dulces imágenes de una mujer y un hombre sonriendo. Mis padres. ¿Donde están? ¿Que ha pasado? ¿cómo he llegado a estar en mitad del mar?
Los recuerdos empiezan a fluir, golpeando mi corazón cómo hachazos; estaba en mi habitación, con el ordenador, cuando mi madre comenzó a chillar. Bajé corriendo, para ver que pasaba. Mi padre le empujaba contra una pared y le pegaba, mientras ella gritaba desconsolada. Recuerdo haber cogido mi mochila, haber metido mis comics, mis libros, la psp, el móvil y el portátil. Después había salido corriendo. ''¡No te vayas! ¡Esto terminará pronto! ¡Estaremos bien!'' Había chillado mi padre al oír el portazo, pero ya era tarde. Todos los días la misma historia. Ellos peleándose. La vez anterior mi madre le había hecho una brecha en la cabeza, ahora él se vengaba. Siempre era igual, hasta que uno de los dos no aguantase más, pero nunca habían contado con que era yo el que no aguantaba más allí.
Me había dirigido con velocidad al puerto, y me había subido a la balsa que construimos James y yo días atrás. Era de madera de abeto, pequeña, hecha con tablas desiguales y clavos oxidados. Me había tapado con la vieja manta que pensábamos usar de vela y me había dormido. Al despertar me hallaba aquí, en mitad de ninguna parte, bajo una despiadada tormenta de verano.
Me siento, con cuidado, y miro al horizonte. Solo se ven olas enormes que se dirigen hacia mi: estaba perdido. Abrazo con fuerza mi mochila y espero lo inevitable. Una ola de ocho metros golpea la balsa, volcándola. Caigo al agua sin posibilidad alguna de agarrarme a algún lado. Salgo a flote gracias a la mochila y observo los restos de lo que iba a ser un barco de vela, para las carreras escolares de verano. James iba a matarme, bueno, no. Ya lo estaba.
Las olas me arrastran y me sumergen bajo el agua, una y otra vez, haciéndome chillar, tragar agua. El miedo va apoderándose de mi. Nado cómo puedo, cada vez que me hundo en aquel infierno, intentando respirar, pero no sirve de nada. Me arrepiento de todo, de haberme ido de casa, de haberme subido a la balsa, pero sobre todo, de no haber ido a natación. Sigo intentando salir de allí, pero el vendaval cada vez es más potente. Las olas alcanzan los diez metros, supongo. En realidad no tenía ni idea, seguramente exageraría por el miedo. ''Que no cunda el pánico'' Suena en mi cabeza la voz del profesor de matemáticas, recordando la frase más importante en caso de emergencia. Intento hacerle caso y vuelvo a salir a la superficie, peleándome con la parca, que me agarra de las piernas, intentando arrastrarme al fondo, bajo sus frías y oscuras garras.
––¡¡Ayuda!!––grito al oír la sirena de un barco.
Busco el sitio del que proviene, pero no encuentro nada. Me giro para mirar hacia atrás, y el miedo vuelve. Un trasatlántico se sitúa a unos quinientos metros de mi. A duras penas me pongo la mochila a la espalda y comienzo a nadar. Me subo a una tabla de madera, cómo si fuese una tabla de surf, y nado en dirección contraria a la ola mas cercana. La fuerza de esta me hace subir a su cresta, alejándome de aquel barco gigante que pretendía aplastarme. Suspiro, alegre, pero entonces la ola se rompe y vuelvo a caer, sumergiéndome. Vuelvo a salir a flote, pero algo roza las plantas de mis pies, desnudas, pues había decidido quitarme las zapatillas. Comienzo a patalear, desesperado, sabiendo que era mi fin. Lo siguiente fue un dolor espantoso. Algo me había mordido la pierna derecha y el agua se había enrojecido. Un tiburón, cómo no: es mi fin. De pronto todo se torna negro, tintado del rojo de mi sangre, y cierro los ojos, agotado.
Nathaniel Alexander Helfset, un joven de diez años ha desaparecido en la localidad australiana de Sidney, tras una de las múltiples peleas de sus padres. Algunos testigos aseguran haberle visto meterse en una balsa inservible, que preparaba el joven para las carreras de barcos de vela de este verano. Los padres del joven han sido detenidos por irresponsabilidad y mantener desatendido durante años al niño. La posibilidad que barajan ahora mismo los expertos es que, con el vendaval, el amarre de la balsa se soltó y el joven fue arrastrado mar adentro. Seis barcos de la policía han salido en su búsqueda, ayudados por varios barcos pesqueros. Seguiremos informándoles aquí, en canal tres.
¿Alguien me echaría de menos?
¿Es que a caso le importo a alguien?
Oh, vaya, he olvidado mi nombre...
¿Donde estoy?
Hace...
Mucho...Frío...
Tirito, abrazando mis piernas, mientras el oleaje me arrastra mar adentro, en aquella pequeña balsa. Mi cuerpo es frágil y menudo, se estremece con cada crujir de la madera, con cada roce del agua al salpicar en el choque.
Todo esta en silencio, exceptuando por el suave sonido de las gaviotas y de la marisma. Abro los ojos, grises cómo el hielo, y miro al cielo. Las nubes negras empiezan a apoderarse de todo, haciendo que se levante un espantoso vendaval, que agita más y más fuerte con sus olas furiosas mi balsa. Vuelvo a acurrucarme, bajo una manta descosida.
¿Servirá esconderme?
¿Que hago aquí?¿Quien soy?
¿Donde estoy?
¿Por que?
Por mi mente se pasan las finas y dulces imágenes de una mujer y un hombre sonriendo. Mis padres. ¿Donde están? ¿Que ha pasado? ¿cómo he llegado a estar en mitad del mar?
Los recuerdos empiezan a fluir, golpeando mi corazón cómo hachazos; estaba en mi habitación, con el ordenador, cuando mi madre comenzó a chillar. Bajé corriendo, para ver que pasaba. Mi padre le empujaba contra una pared y le pegaba, mientras ella gritaba desconsolada. Recuerdo haber cogido mi mochila, haber metido mis comics, mis libros, la psp, el móvil y el portátil. Después había salido corriendo. ''¡No te vayas! ¡Esto terminará pronto! ¡Estaremos bien!'' Había chillado mi padre al oír el portazo, pero ya era tarde. Todos los días la misma historia. Ellos peleándose. La vez anterior mi madre le había hecho una brecha en la cabeza, ahora él se vengaba. Siempre era igual, hasta que uno de los dos no aguantase más, pero nunca habían contado con que era yo el que no aguantaba más allí.
Me había dirigido con velocidad al puerto, y me había subido a la balsa que construimos James y yo días atrás. Era de madera de abeto, pequeña, hecha con tablas desiguales y clavos oxidados. Me había tapado con la vieja manta que pensábamos usar de vela y me había dormido. Al despertar me hallaba aquí, en mitad de ninguna parte, bajo una despiadada tormenta de verano.
Me siento, con cuidado, y miro al horizonte. Solo se ven olas enormes que se dirigen hacia mi: estaba perdido. Abrazo con fuerza mi mochila y espero lo inevitable. Una ola de ocho metros golpea la balsa, volcándola. Caigo al agua sin posibilidad alguna de agarrarme a algún lado. Salgo a flote gracias a la mochila y observo los restos de lo que iba a ser un barco de vela, para las carreras escolares de verano. James iba a matarme, bueno, no. Ya lo estaba.
Las olas me arrastran y me sumergen bajo el agua, una y otra vez, haciéndome chillar, tragar agua. El miedo va apoderándose de mi. Nado cómo puedo, cada vez que me hundo en aquel infierno, intentando respirar, pero no sirve de nada. Me arrepiento de todo, de haberme ido de casa, de haberme subido a la balsa, pero sobre todo, de no haber ido a natación. Sigo intentando salir de allí, pero el vendaval cada vez es más potente. Las olas alcanzan los diez metros, supongo. En realidad no tenía ni idea, seguramente exageraría por el miedo. ''Que no cunda el pánico'' Suena en mi cabeza la voz del profesor de matemáticas, recordando la frase más importante en caso de emergencia. Intento hacerle caso y vuelvo a salir a la superficie, peleándome con la parca, que me agarra de las piernas, intentando arrastrarme al fondo, bajo sus frías y oscuras garras.
––¡¡Ayuda!!––grito al oír la sirena de un barco.
Busco el sitio del que proviene, pero no encuentro nada. Me giro para mirar hacia atrás, y el miedo vuelve. Un trasatlántico se sitúa a unos quinientos metros de mi. A duras penas me pongo la mochila a la espalda y comienzo a nadar. Me subo a una tabla de madera, cómo si fuese una tabla de surf, y nado en dirección contraria a la ola mas cercana. La fuerza de esta me hace subir a su cresta, alejándome de aquel barco gigante que pretendía aplastarme. Suspiro, alegre, pero entonces la ola se rompe y vuelvo a caer, sumergiéndome. Vuelvo a salir a flote, pero algo roza las plantas de mis pies, desnudas, pues había decidido quitarme las zapatillas. Comienzo a patalear, desesperado, sabiendo que era mi fin. Lo siguiente fue un dolor espantoso. Algo me había mordido la pierna derecha y el agua se había enrojecido. Un tiburón, cómo no: es mi fin. De pronto todo se torna negro, tintado del rojo de mi sangre, y cierro los ojos, agotado.
***
Nathaniel Alexander Helfset, un joven de diez años ha desaparecido en la localidad australiana de Sidney, tras una de las múltiples peleas de sus padres. Algunos testigos aseguran haberle visto meterse en una balsa inservible, que preparaba el joven para las carreras de barcos de vela de este verano. Los padres del joven han sido detenidos por irresponsabilidad y mantener desatendido durante años al niño. La posibilidad que barajan ahora mismo los expertos es que, con el vendaval, el amarre de la balsa se soltó y el joven fue arrastrado mar adentro. Seis barcos de la policía han salido en su búsqueda, ayudados por varios barcos pesqueros. Seguiremos informándoles aquí, en canal tres.
lunes, 4 de abril de 2011
Angel, humano, o demonio. Capitulo 1. Beautiful day to remember
Eran las doce cuando las campanas comenzaron a sonar por todo el reino de Jahva,los enanos salieron de sus pequeñas casas, en dirección al castillo y por el camino se les fueron uniendo los gnomos, hadas, humes y animales parlantes. Mientras, el cielo era surcado por los maravillosos dragones, que acudían a la llamada del rey de los cielos. Un angel había nacido. La fortaleza real estaba rodeada por una gran muralla de color granate, en sus alats torresestaban colocadas las banderas blancas con el simbolo de los angeles, los arqueros, maginificos seres de mirada brillante estaban haciendo ronda cuando todo el mundo comenzo a entrar. El castillo estaba hecho del mismo tipo de piedra, llegaba hasta mas de donde alcanzaan las nubes, blancas, dulces, esponjosas. Una dulce musica celta decoraba con sonrisas la cara de la gente, todo el mundo estaba feliz, por primera vez en mil años un nuevo ser magico había nacido. Nadie que se supiese sabía de donde venian los angeles, no nacian como los humanos, pero aparecian alli, tan pequeños, con unas alas plumosas enanas, brillantes, con una mirada risueña, con ojos de colores vivos y pelos de tonalidades imposibles, pero aquel bebe era diferente. Aquel bebe era una maldicion, sus alas, al contrario que los demas de su especie, eran negras. Cuando por fin enseñaron a la criatura, sacandola de su bella cuna, todala gente se acallo. Entre miradas de asombro y exclamaciones de sorpresa el bebe rompió a llorar. Los angeles nunca llorabn, al menos, que se supiese, eran seres frios, que ante ponian la lealtad y la justicia ante todo, carecía de sentimientos, pero este, en especial, si tenía.
Al cabo de unos dias de su presentacion, el rey formo un consejo para decidir que harian con aquel ser, que les aterraba, en vez de tener mirada bella sus ojos estaban rojos, demostrando sentimientos, muy lejos de ser especiales. El consejo decidio enviar a aquella pequeña criatura al infierno, y cuando fuse adolescente subiria a la tierra y, al dejar de ser joven, volvería al cielo. Y ese es el comienzo de la historia de Heidden, una joven, medioangel, medio demonio, medio humana, con un gran destino por delante.
Al cabo de unos dias de su presentacion, el rey formo un consejo para decidir que harian con aquel ser, que les aterraba, en vez de tener mirada bella sus ojos estaban rojos, demostrando sentimientos, muy lejos de ser especiales. El consejo decidio enviar a aquella pequeña criatura al infierno, y cuando fuse adolescente subiria a la tierra y, al dejar de ser joven, volvería al cielo. Y ese es el comienzo de la historia de Heidden, una joven, medioangel, medio demonio, medio humana, con un gran destino por delante.
viernes, 1 de abril de 2011
Adhsir y las leyendas Romanas. Prologo
Cuentan las leyendas, que muchos milenios atrás, antes de que el hombre pisase la tierra, unos seres divinos la poblaban. Eran entes inteligentes, sutiles, bellos, de faces suaves como el viento, pelos de colores, cuerpos delgados y estilizados, de bondad inigualable, pacíficos, serenos, astutos, observadores, pero lo más bello de ellos, eran sus alas, blancas como las nubes y brillantes como el sol, ligeras como el aire y grandes como ellos mismos. Eran la gracia de un dios que había creado un mundo y se había olvidado de él, dejando a los ángeles para defenderlo, con su inigualable calidad en la lucha. El Dios, antes de abandonarlo todo, había creado a una diosa que guiase la bondad y la justicia de sus criaturas. La diosa Gaia y, por error, creo un hermano para esta. Si esto de proteger la tierra bien al principio fue fácil, con el paso de dos siglos se hizo insoportable. El hermano malvado de la diosa Gaia había creado unas bestias inconfundibles. Altas, fuertes, con alas membranosas y fáciles de romper, brutos como ninguno, feroces, con sed de sangre y maldad. Disfrutaban haciendo daño a los seres vivos, haciendo que sufriesen, ellos se fortalecían de los lamentos de los seres vivos. Fueron creados para destruir a los ángeles y la diosa Gaia, ante tal amenaza, pidió a los ángeles que defendiesen su planeta de ellos. Los ángeles, vieron que era justo hacer lo que pedía Gaia y se armaron con sus bellas armas hechas del brillo de las estrellas y la fuerza del universo para combatirlos. Ambas especies estaban igualadas, pero en una de esas múltiples batallas Gaia, con ayuda de los todopoderosos seres encerraron a los demonios en los fines del planeta, el infierno. Los ángeles, cansados de la tierra subieron a lo alto de la montaña más grande del mundo y entre las nubes crearon su mística ciudad. Gaia, que adoraba a los ángeles, creo una especie con sus cuerpos, creyendo hacerlos perfectos, pero en ellos se metieron los sentimientos y eran atraídos por las fuerzas del mal y pocos por las de la bondad. Los ángeles le prometieron a Gaia que la puerta de los demonios solo se abriría con la fuerza de ella y la de alguno de ellos, al crear esta especie, la fuerza humana también era valida para abrirla. Los ángeles, observadores puros dejaron que algunos de sus recién nacidos poblasen el mundo de los humanos para fascinarlos y llevarlos, inconscientemente, por el camino de la justicia. Y así es, más o menos, como se quedo aquella antigua leyenda en la mente de los humanos. Los ángeles que poblaban la tierra escondieron sus alas bajo capas.
lunes, 21 de febrero de 2011
Vida crucificada
Vida crucificada
de un alma en pena
cansada de vivir
morir se deja.
Lastimando no reir
deseando morir
odiando la alegria
amando el odio y la mentira.
Nunca saben lo que siente
nadie entiende lo que piensa
todos creen conocerla
y no creen que ella mienta.
Su corazón dolido
grita en agonia
por todo lo que ha vivido
volviendo su alma fria.
Jamás penso que llegaría
a este punto en pocos días
Pero el dolor no tiene cura
y su alma se llena de locura.
Tiene poca edad
pero ha sufrido demasiado
y ya le da igual
que digan que otros sufrieron mas.
Ella sabe lo que siente
y lo que siente es la nada
fría y poderosa
que agarra su alma caliente.
Desintegra su bondad
y aumenta su maldad
volviendo inexistente
un antiguo amor de verdad.
Ya no existen mas amigos,
familia, amores solo enemigos
a los que odia con su alma
a los que desea matar.
Quiere devolver lo sufrido
en forma de tortura
con golpes y palabras
con escritos y sonidos.
de un alma en pena
cansada de vivir
morir se deja.
Lastimando no reir
deseando morir
odiando la alegria
amando el odio y la mentira.
Nunca saben lo que siente
nadie entiende lo que piensa
todos creen conocerla
y no creen que ella mienta.
Su corazón dolido
grita en agonia
por todo lo que ha vivido
volviendo su alma fria.
Jamás penso que llegaría
a este punto en pocos días
Pero el dolor no tiene cura
y su alma se llena de locura.
Tiene poca edad
pero ha sufrido demasiado
y ya le da igual
que digan que otros sufrieron mas.
Ella sabe lo que siente
y lo que siente es la nada
fría y poderosa
que agarra su alma caliente.
Desintegra su bondad
y aumenta su maldad
volviendo inexistente
un antiguo amor de verdad.
Ya no existen mas amigos,
familia, amores solo enemigos
a los que odia con su alma
a los que desea matar.
Quiere devolver lo sufrido
en forma de tortura
con golpes y palabras
con escritos y sonidos.
sábado, 22 de enero de 2011
Relatos de una historia de amor
Te miro ya desesperada.
-Abre los ojos-Te pido en suspiro
Son solo tres palabras que se lleva el viento. Tanto por saber en tan oculto silencio. Mi corazón se desespera. Abres tus ojos color miel y me miras con dulzura, me sonríes. No sabes por lo que mi mente pasa, no sabes lo que necesito saber ¿O si lo sabes? Se que me quieres, se que me amas, sabes que te necesito pero aun así... espero con paciencia el momento en que tus labios relaten en palabras cada latido de tu corazón pero... ¿Algún día existirán palabras para expresar lo que sentimos tu y yo? Es una gran duda que se que tu también tienes ¿Por que no las inventamos? Pregunta mi mente esperando la respuesta de mi imaginación, siempre presente en nuestras conversaciones. Esta vez no contesta, no se le ocurre nada. ¿Como crear una palabra que exprese un amor tan grande como el universo mismo? ¿Como crear una palabra que debería estar en nuestro corazón desde la existencia del primer hombre que sintió algo? Suspiro. Tantas preguntas de una respuesta común, pero que aun no hallo, solo se repetir tres palabras que se quedan cortas, una de ellas se repite en ambas frases ''Te quiero'' 'Te amo'' expresan sentimientos de amor... pero de un amor que puede ser representado para un familiar o un amigo. No, yo no busco eso, yo busco expresarte que mi corazón es tuyo pero sin la palabra corazón y sin la palabra tuyo. ¿Como puedo hacerlo? Tal vez no necesitamos palabras, susurra mi alma, acallada y encogida en lo más oscuro de mí ser por el simple hecho de tener miedo a que todo acabe. Solo se que la necesito y así se lo hago saber.
-No se ya como expresarte que te quiero, sin esas palabras. Ya no son necesarias, son tan monótonas... necesito algo nuevo para decirte lo que siento.
Ella se acerca a mi sonriendo, me encanta su sonrisa es muy dulce, espero poder disfrutarla siempre. Sus ojos de color marrón miel reflejan una estrella fugaz que pasa por detrás de mi, pero me da igual, yo no necesito deseos, mi único deseo es ella y ya esta aquí conmigo, nada mas, todo me da igual. Cada instante con ella es tan especial... ¿Y si se acaba? Una voz en mi mente. ¡Cállate! Pide mi corazón enamorado, no me gustaba demasiado rayarme, ella me quería y eso bastaba.
-No necesitas palabras-Susurró ella a mi oído-Solo bésame y abrázame, dame tu calor.
Lo hago. No necesito que me repita dos veces que la bese, es lo que necesito. Pruebo una vez más sus dulces labios que me hacen tener mil sensaciones placenteras. Le rodeo la cintura y la apretó fuertemente contra mi. Ella es mi droga, no necesito más. ¿Y si te enganchas a esa droga y desaparece? Otra pregunta que me hace casi llorar ¿Por que piensas eso? Interroga mi corazón a mi mente. No necesitamos que este siempre con nosotros, con saber que nos quiere y volverá, es suficiente, afirma el interrogador. ¿Y si deja de ser suficiente? ¿Y si te rompes y me lleno de pensamientos de suicidio? somos jóvenes para morir, aclara el interrogado. Abro los ojos, haciendo callar a ambas voces y la acaricio el pelo, es tan perfecta. Suspiro y me dejo llevar por el momento. Besos, caricias, abrazos, palabras nobles de sentimientos puros habladas en susurros. Miradas dulces de ojos de dos chicas que solo quieren amarse. Era un momento tan perfecto. No quería que se acabase. Aquella noche también se la llevo el viento, lo único que no se llevaron fueron esos pensamientos de miedo en mi interior, esa vocecilla que susurra a veces en mi cabeza dudas que contempla mi mente cada día. Ya da igual, solo sigo los latidos de mi corazón. La amo.
-Abre los ojos-Te pido en suspiro
Son solo tres palabras que se lleva el viento. Tanto por saber en tan oculto silencio. Mi corazón se desespera. Abres tus ojos color miel y me miras con dulzura, me sonríes. No sabes por lo que mi mente pasa, no sabes lo que necesito saber ¿O si lo sabes? Se que me quieres, se que me amas, sabes que te necesito pero aun así... espero con paciencia el momento en que tus labios relaten en palabras cada latido de tu corazón pero... ¿Algún día existirán palabras para expresar lo que sentimos tu y yo? Es una gran duda que se que tu también tienes ¿Por que no las inventamos? Pregunta mi mente esperando la respuesta de mi imaginación, siempre presente en nuestras conversaciones. Esta vez no contesta, no se le ocurre nada. ¿Como crear una palabra que exprese un amor tan grande como el universo mismo? ¿Como crear una palabra que debería estar en nuestro corazón desde la existencia del primer hombre que sintió algo? Suspiro. Tantas preguntas de una respuesta común, pero que aun no hallo, solo se repetir tres palabras que se quedan cortas, una de ellas se repite en ambas frases ''Te quiero'' 'Te amo'' expresan sentimientos de amor... pero de un amor que puede ser representado para un familiar o un amigo. No, yo no busco eso, yo busco expresarte que mi corazón es tuyo pero sin la palabra corazón y sin la palabra tuyo. ¿Como puedo hacerlo? Tal vez no necesitamos palabras, susurra mi alma, acallada y encogida en lo más oscuro de mí ser por el simple hecho de tener miedo a que todo acabe. Solo se que la necesito y así se lo hago saber.
-No se ya como expresarte que te quiero, sin esas palabras. Ya no son necesarias, son tan monótonas... necesito algo nuevo para decirte lo que siento.
Ella se acerca a mi sonriendo, me encanta su sonrisa es muy dulce, espero poder disfrutarla siempre. Sus ojos de color marrón miel reflejan una estrella fugaz que pasa por detrás de mi, pero me da igual, yo no necesito deseos, mi único deseo es ella y ya esta aquí conmigo, nada mas, todo me da igual. Cada instante con ella es tan especial... ¿Y si se acaba? Una voz en mi mente. ¡Cállate! Pide mi corazón enamorado, no me gustaba demasiado rayarme, ella me quería y eso bastaba.
-No necesitas palabras-Susurró ella a mi oído-Solo bésame y abrázame, dame tu calor.
Lo hago. No necesito que me repita dos veces que la bese, es lo que necesito. Pruebo una vez más sus dulces labios que me hacen tener mil sensaciones placenteras. Le rodeo la cintura y la apretó fuertemente contra mi. Ella es mi droga, no necesito más. ¿Y si te enganchas a esa droga y desaparece? Otra pregunta que me hace casi llorar ¿Por que piensas eso? Interroga mi corazón a mi mente. No necesitamos que este siempre con nosotros, con saber que nos quiere y volverá, es suficiente, afirma el interrogador. ¿Y si deja de ser suficiente? ¿Y si te rompes y me lleno de pensamientos de suicidio? somos jóvenes para morir, aclara el interrogado. Abro los ojos, haciendo callar a ambas voces y la acaricio el pelo, es tan perfecta. Suspiro y me dejo llevar por el momento. Besos, caricias, abrazos, palabras nobles de sentimientos puros habladas en susurros. Miradas dulces de ojos de dos chicas que solo quieren amarse. Era un momento tan perfecto. No quería que se acabase. Aquella noche también se la llevo el viento, lo único que no se llevaron fueron esos pensamientos de miedo en mi interior, esa vocecilla que susurra a veces en mi cabeza dudas que contempla mi mente cada día. Ya da igual, solo sigo los latidos de mi corazón. La amo.
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