Eran las doce cuando las campanas comenzaron a sonar por todo el reino de Jahva,los enanos salieron de sus pequeñas casas, en dirección al castillo y por el camino se les fueron uniendo los gnomos, hadas, humes y animales parlantes. Mientras, el cielo era surcado por los maravillosos dragones, que acudían a la llamada del rey de los cielos. Un angel había nacido. La fortaleza real estaba rodeada por una gran muralla de color granate, en sus alats torresestaban colocadas las banderas blancas con el simbolo de los angeles, los arqueros, maginificos seres de mirada brillante estaban haciendo ronda cuando todo el mundo comenzo a entrar. El castillo estaba hecho del mismo tipo de piedra, llegaba hasta mas de donde alcanzaan las nubes, blancas, dulces, esponjosas. Una dulce musica celta decoraba con sonrisas la cara de la gente, todo el mundo estaba feliz, por primera vez en mil años un nuevo ser magico había nacido. Nadie que se supiese sabía de donde venian los angeles, no nacian como los humanos, pero aparecian alli, tan pequeños, con unas alas plumosas enanas, brillantes, con una mirada risueña, con ojos de colores vivos y pelos de tonalidades imposibles, pero aquel bebe era diferente. Aquel bebe era una maldicion, sus alas, al contrario que los demas de su especie, eran negras. Cuando por fin enseñaron a la criatura, sacandola de su bella cuna, todala gente se acallo. Entre miradas de asombro y exclamaciones de sorpresa el bebe rompió a llorar. Los angeles nunca llorabn, al menos, que se supiese, eran seres frios, que ante ponian la lealtad y la justicia ante todo, carecía de sentimientos, pero este, en especial, si tenía.
Al cabo de unos dias de su presentacion, el rey formo un consejo para decidir que harian con aquel ser, que les aterraba, en vez de tener mirada bella sus ojos estaban rojos, demostrando sentimientos, muy lejos de ser especiales. El consejo decidio enviar a aquella pequeña criatura al infierno, y cuando fuse adolescente subiria a la tierra y, al dejar de ser joven, volvería al cielo. Y ese es el comienzo de la historia de Heidden, una joven, medioangel, medio demonio, medio humana, con un gran destino por delante.
lunes, 4 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
Adhsir y las leyendas Romanas. Prologo
Cuentan las leyendas, que muchos milenios atrás, antes de que el hombre pisase la tierra, unos seres divinos la poblaban. Eran entes inteligentes, sutiles, bellos, de faces suaves como el viento, pelos de colores, cuerpos delgados y estilizados, de bondad inigualable, pacíficos, serenos, astutos, observadores, pero lo más bello de ellos, eran sus alas, blancas como las nubes y brillantes como el sol, ligeras como el aire y grandes como ellos mismos. Eran la gracia de un dios que había creado un mundo y se había olvidado de él, dejando a los ángeles para defenderlo, con su inigualable calidad en la lucha. El Dios, antes de abandonarlo todo, había creado a una diosa que guiase la bondad y la justicia de sus criaturas. La diosa Gaia y, por error, creo un hermano para esta. Si esto de proteger la tierra bien al principio fue fácil, con el paso de dos siglos se hizo insoportable. El hermano malvado de la diosa Gaia había creado unas bestias inconfundibles. Altas, fuertes, con alas membranosas y fáciles de romper, brutos como ninguno, feroces, con sed de sangre y maldad. Disfrutaban haciendo daño a los seres vivos, haciendo que sufriesen, ellos se fortalecían de los lamentos de los seres vivos. Fueron creados para destruir a los ángeles y la diosa Gaia, ante tal amenaza, pidió a los ángeles que defendiesen su planeta de ellos. Los ángeles, vieron que era justo hacer lo que pedía Gaia y se armaron con sus bellas armas hechas del brillo de las estrellas y la fuerza del universo para combatirlos. Ambas especies estaban igualadas, pero en una de esas múltiples batallas Gaia, con ayuda de los todopoderosos seres encerraron a los demonios en los fines del planeta, el infierno. Los ángeles, cansados de la tierra subieron a lo alto de la montaña más grande del mundo y entre las nubes crearon su mística ciudad. Gaia, que adoraba a los ángeles, creo una especie con sus cuerpos, creyendo hacerlos perfectos, pero en ellos se metieron los sentimientos y eran atraídos por las fuerzas del mal y pocos por las de la bondad. Los ángeles le prometieron a Gaia que la puerta de los demonios solo se abriría con la fuerza de ella y la de alguno de ellos, al crear esta especie, la fuerza humana también era valida para abrirla. Los ángeles, observadores puros dejaron que algunos de sus recién nacidos poblasen el mundo de los humanos para fascinarlos y llevarlos, inconscientemente, por el camino de la justicia. Y así es, más o menos, como se quedo aquella antigua leyenda en la mente de los humanos. Los ángeles que poblaban la tierra escondieron sus alas bajo capas.
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